16 dic. 2011

Dos grandes de la poesía y el bar se juntan el el bar más increíble de la galaxia. Rodolfo Edwards y Elder Silva, leeran partes de sus libros The real poncho y Sachet, respectivamente, contarán mentiras y otras cosas en el taller de La Propia Cartonera. Imperdible!

14 dic. 2011

Decime que me querés boludo (Contratapa)

Comentarios acerca de 'Contar con los dedos hasta el infinito', de Eugenia Rombolá
Por Melina Perlongher


Hay que tener mano para escribir. Y mucha mano para escribir bien. Pero si hablamos de escribir poesía, hay que tener algo más que mano. En las manos del poeta estalla la pasión. Y se necesitan dedos muy fuertes y muy hábiles para darle forma. Dedos como los de Eugenia Rombolá.

Pocos pueden hacer lo que ella en 'Contar con los dedos hasta el infinito', poética y literalmente: ha desarrollado una mano entrenada, precisa y justiciera, llena de dedos que le permiten desde contar hasta el infinito hasta apuntar entre los ojos de un tremendo paparulo y clavarle dieciséis poemazos, uno detrás del otro. Y luego, si le quedan fuerzas, llenarle la cara de dedos (que es lo que todos querríamos hacer al terminar de leer el libro).

No nos confundamos: el libro no habla de 'él', habla del dolor, la impotencia y frustración de que el otro no haga nada por retenernos. O peor aún, nunca nos haya registrado. A pesar de habernos tenido a su lado. Y hasta a sus pies.

Puedo hablar de la belleza conmovedora de cada verso, cada palabra adecuada y desgarradora. Pero hay algo que destella en el libro de Eugenia y es que no es una historia particular: es el retrato que nadie se atreve a hacer del problema de toda una generación para conectarse verdaderamente con los otros, entre sí o -al menos- con un otro. Y más precisamente, con un otro que me ame. Porque eso es lo que faltó: amor. Del básico, del simple, del concreto. Del que alimenta un buen libro de poesía.

Y aunque abunda el sexo, y este pareciera dar por obvia una cercanía -al menos física,- poema tras poema se nota que a más sexo hay, más distancia hay. Una distancia que parte desde lo parental, para ser entre la pareja, para ser habitacional, hasta que todo anclaje físico se pierde y entramos a recorrer el mundo del sueño y del deseo: del sueño como ilusión y del deseo de que vuelva el deseo. Pero no el sexual, sino el existencial: que me vuelvan las ganas de vivir, de ser. Y para eso, necesito ser reconocido en todo sentido: visto, deseado y valorado por un otro.

Hay versos de una dulzura tremenda, pegados a otros de una ironía degolladora; pero sobre todo hay una mujer a quien no se la valoró y quedó perdida en un mundo de pensamientos que intentan devolverle el sentido y el valor, todo los tipos de valor. Y sin embargo, ella tiene sus valores, que le sirven para aferrarse a la vida como raíces capaces de levantar las vereditas porteñas, dice la autora. Y he aquí la crítica: para lograr eso no hace falta ser muy profundo, sepámoslo, con mis disculpas a la autora.

¿Te pasó? ¿A una conocida? Bueno, te propongo tomar la mano de Eugenia y dejarle los dedos tatuados en la jeta al boludo/a de turno que no te valora. Y luego pegarte un sopapo vos, por ser tan boluda/o de estar con alguien así de boludo/a.
Ok, aportamos al arte grandes obras como esta cuando nos rompen el corazón; pero la poesía debería ayudarnos a ver por qué estamos con alguien así. Algo que puede ser tan simple como contar con los dedos hasta el infinito.

7 dic. 2011

Gran Fiesta de La Propia en Buenos Aires!!!



Este viernes 9 de diciembre estaremos en Buenos Aires, más concretamente en La Usina (Bulnes 326)
Lecturas, música, cantina y venta de libros.

Están todos invitados, además es gratis por supuesto


1 dic. 2011

La Propia Cartonera invita a la presentación de "Cuadernos de lengua y literatura VI. Crítica de la imaginación pura" del poeta Mario Ortiz.
Para la ocasión, presentamos una edición deluxe limitada con tapas de la fotógrafa Leticia Aiello.
Los esperamos!

En Estación Rosario, Brown y Estados Unidos (Bahía Blanca, Argentina)